Mi peor enemiga

2 FEBRERO 2017

Desde que ha empezado el año no he podido practicar yoga tantas veces como me gustaría por semana. Los compromisos laborales y los nuevos proyectos cada vez llenan más mi agenda y me está constado horrores no restar de ahí la porción de tiempo que me corresponde para cuidarme.

Qué competitiva es nuestra sociedad, ¿verdad? Parece que el éxito y cumplir objetivos está por encima de cualquier otro tipo de necesidad. La filosofía del yoga no podría estar más alejada de esta tendencia que hace ya mucho que nos presiona, y desgraciadamente desde bien pequeños. Cómo recuerdo los nervios por dar un buen resultado en un examen después de haber estudiado conceptos e información que conseguía memorizar pero no asimilar… Esa exigencia y responsabilidad con la que me tomaba mis estudios, y que me hacían pasar momentos de angustia, todavía forman parte de mi personalidad. Y es también ahora cuando la esterilla me ofrece, una vez más, una lección de sabiduría, porque en estas cápsulas de tiempo que dedico a la práctica de yoga me doy de bruces con mi osadía, con el estrés y mi nervio, dándome cuenta de lo fácil que es dejarse arrastrar y perder la sintonía con lo que realmente necesitas.

Me asombra lo rápido que se puede perder el foco de lo realmente importante y volverse trascendental cuando nos sumergimos en los micro mundos que creamos desde la frustración, cuando las cosas no salen. Perder el foco en la esterilla me hace sentir mucho más pequeña, me entristece porque significa que estoy fallando a mi cuerpo, porque la práctica de yoga es la que me conecta con mi verdad.

Reconozco que soy una persona exigente, y lo peor es que esa exigencia empieza en mí. Es la que me suele costar más gestionar, la que me convierte en juez poco benevolente y me provoca decepción. La que me fustiga y me convierte en mi peor enemiga. La persecución de la perfección, exigirme ser lo que tengo que ser y lo que se espera de mí o intentar cumplir las expectativas que proyecto en mí misma son retos que pueden tener sus pros y sus contras. Porque la ambición que vive en la exigencia puede ser también sana: implica ponerte las pilas para mejorar y evolucionar, salir de tu zona de confort, apartar tus miedos y lanzarte. Pero sin perder, como decía antes, el foco en lo importante y, por supuesto, mantener el equilibrio.

La experiencia y las herramientas que me ha proporcionado el yoga me hacen darme cuenta de que la excelencia o una buena nota no son el éxito. ¿Y qué es el éxito? Para mí es saber que puedo, que me implico, que me arremango… y que cuando me equivoco NO PASA NADA. Es como la meditación, te vas pero siempre vuelves. ¿A dónde? A reencontrarte con tu cuerpo y con tus necesidades vitales, que es lo que realmente tu naturaleza demanda.

V.


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Paula 2 febrero, 2017

Cuánta razón en esta reflexión y qué necesario es que veamos las cosas con una perspectiva constructiva y no destructiva…
Yo también soy mi peor enemiga. Tengo ese carácter autoexigente y disciplinado que en ocasiones es ventajoso y gracias a él he conseguido muchas de las cosas que me he propuesto, pero por otro lado también ha hecho que los caminos andados fueran más frustrantes y lo pasara peor que los demás. La autoexigencia suele venir de la mano de inseguridades, miedos, estrés…Por eso como bien dices, aunque a veces sea difícil hacerlo, hay que procurar evitar todo tipo de pensamientos negativos y sobre todo, adelantarse a lo que va a suceder. Pensamientos del tipo “como falle esta vez…”, o “y si no lo hago bien? Y si no lo consigo?” Esos “y si…” no sirven para nada. Solo nos transportan a una realidad y un tiempo que ni siquiera han sucedido aún y como no depende de nosotros manejar eso, no tiene sentido ahogarse en esas inseguridades que solo restan en lugar de sumar.
Cuando afrontamos un reto o no proponemos alcanzar una meta, es momento de pensar que tú puedes con ello, que esto es la oportunidad perfecta para alcanzar eso que tanto deseas y sobre todo, para canalizar todo ese esfuerzo que se ha venido realizando hasta ahora. Eso sí, sin olvidar que hay infinidad de factores que no dependen de nosotros y que por lo tanto, en ocasiones tampoco debemos de cegarnos con el resultado.
Lo importante es el camino y cómo hemos andado sobre él. Como dijo Gandhi, “Nuestra recompensa se encuentra en el esfuerzo y no en el resultado. Un esfuerzo total es una victoria completa”. Y aunque a consecuencia de la sociedad frenética en la que vivimos creamos que no o nos cuente asumir esas palabras, en realidad albergan mucha razón, porque siempre hay un porcentaje de probabilidad de conseguir ese resultado que se nos escapa de las manos, porque depende de factores aleatorios e imprevisibles. Lo importante es que, pase lo que pase, cuando termine todo nos digamos a nosotros mismos: “Yo lo hice todo. Yo puse todo mi empeño y esfuerzo en esto”. Porque al final del día lo mejor es estar satisfecho con uno mismo y saber que si algo no ha salido como querías, por ti, no ha sido.
Pase lo que pase siempre deberíamos sentirnos orgullosos de nosotros mismos por haber sido valientes y haber apostado, sin miedo, por alcanzar esa meta o ese sueño.
Las renuncias, el esfuerzo, el empeño dedicado, las horas sin nuestra pareja, sin los hijos…eso ya tiene que hacernos sentir ganadores. Además de toda experiencia y fracaso se aprende y a veces olvidamos esto para ahogarnos en la desesperación, en la culpa…Cuando precisamente no conseguir algo no significa necesariamente no estar capacitado para ello, no haber dado todo lo que podíamos o no poder hacerlo.
Gracias por tu reflexión y por trasladar y reflejar esas preocupaciones al ámbito del Yoga. Es una bonita comparativa y como seguidora de esa disciplina me sumo a tu reflexión y suscribo lo mucho que nos ayuda a “parar”, reflexionar y evitar que seamos nuestros propios enemigos.
Un fuerte abrazo.


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vanesalorenzo 13 febrero, 2017

Gracias Paula por compartir tu experiencia. Es enriquecedor aprender de los demás y me hace feliz saber que este blog es un espacio donde poder hacerlo.
Un abrazo,
V


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Laurence 2 febrero, 2017

Ay si… y a pesar de no poder hacer uns practica de 90 minutos cada 2 días como lo soñaría, te has fijado como el cuerpo suele luego descubrir alguna nueva sensación, hacerte ver otro aspecto de ti misma al que no habías prestado atención? Es un proceso fascinante… Namaste, Vanesa. Gracias por tu post!


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vanesalorenzo 13 febrero, 2017

Hola Laurence,
Estoy de acuerdo con tus palabras. Nuestro cuerpo nunca deja de sorprendernos.
Un abrazo,
V


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Mercedes Carceller 2 febrero, 2017

Hola Vanesa !!!
Felicidades…….
Te sigo por muchos motivos, aunque soy bastante mayor que tu (54) mi alma sigue en los treinta i ….
Uno de los motivos es que a medida que te leo tanto en IG como en los blogs me haces reflexionar ,
Tu simplicidad y elegancia en la escritura y humildad
me fascinan( tambien envidio).
Me he iniciado en el yoga en la meditacion y espero que me aporten tanto bien .
No me puedo quejar de nada en esta vida
Siempre me ha sonreido en lo bueno y en lo malo
Y mis dos soles (hijos ) ya han crecido tanto que me veo insignificante a su lado.
Estan cumpliendo sus sueños !!!
Es la felicidad mas grande en la vida para una madre
Y despues de este rollo
No cambies
Danos todos los consejos que bien recibidos
Son
Gracias
Cuida mucho a tu familia ( es el patrimonio mejor que tenemos en esta vida)
Un beso


Responder
vanesalorenzo 13 febrero, 2017

Hola Mercedes,
Gracias por seguir el blog y animarte a comentar.
Me hace feliz saber que con este espacio llego a tantas mujeres diferentes, espero seguir leyéndote por aquí.
Un abrazo,
V


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Mayek 2 febrero, 2017

Me encanta, los errores no me definen.


Responder
vanesalorenzo 3 febrero, 2017

Hola Mayek,
Qué sabias palabras.
Namaste,
V


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Maite 2 febrero, 2017

Hola Vanesa,
Bonita reflexión, llevamos una vida tan ajetreada y con tantas obligaciones y exigencias que nos olvidamos de lo importante.
Por cierto, me he hecho con tu libro y me encanta!! Ya he empezado a practicar 🙂
Besos!


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vanesalorenzo 13 febrero, 2017

Hola Maite,
Gracias por seguir el blog.
Espero que estes disfrutando de mi libro y que encuentres en este blog más contenido que te resulte interesante.
Un abrazo,
V


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María 2 febrero, 2017

Gracias Vanesa


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Georgia 2 febrero, 2017

¡Grande Vanesa!

Como ya te dije en el post que te escribí hace ya unos días, toda una inspiración, sobre todo sabiendo que existen personas que tienen que trabajar a diario con una enfermiza exigencia autoimpuesta aunque exógena; lo que te convierte, como muy bien dices, en el antagonista de tu propia historia. Saber transformar, resiliente y paulatinamente.

Gracias.


Responder
vanesalorenzo 13 febrero, 2017

Hola Georgia,
Gracias por tus palabras. Me alegra saber que este post te ha resultado inspirador.
Un abrazo,
V


Responder
Ira P. 2 febrero, 2017

Gracias a ti y a tu magnifico libro me he animado a practicar yoga y me encanta una frase que la monitora repite constántemente: si ves que tu mente se va, vuelve a traerla a tu práctica, pero con dulzura, sin enfado. Y trato de aplicarla en cada momento importante del dia: en el trabajo, cuando juego con mis hijos, cuando una amiga me cuenta algo…es dificil enfocar y aislarse, sobretodo de uno mismo, pero cuando lo consigues todo es más facil y más claro. Gracias por invitarme a descubrir ese “estilo de vida” del que eres tan buen ejemplo.


Responder
vanesalorenzo 13 febrero, 2017

Hola Ira,
Cómo me alegra saber que estás disfrutando de mi libro y que a través de él te hayas acercado a esta maravillosa filosofía de vida, que no sólo se practica en la esterilla sino también en el día a día.
Un abrazo,
V


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Luz 2 febrero, 2017

Y sobre todo, como enseña al Ego cuando se manifiesta, verdad? Gran baño de humildad que nos enseña el Yoga, que no somos perfectos, que no todo lo controlamos y NO PASA NADA… Por eso esta filosofía, va mucho mas allá de las asanas… Lo que enseña la esterilla, mi querida Vanesa!!!


Responder
vanesalorenzo 13 febrero, 2017

Hola Luz,
Qué de acuerdo estoy contigo. “Baño de humildad”, eso es lo que nos regala el yoga.
Namaste,
V


Responder
Evel 2 febrero, 2017

Gracias x estas palabras, me has hecho pensar mx, tienes razon!, suerte guapísima, bss


Responder
vanesalorenzo 3 febrero, 2017

Hola Evel,
Me alegro de que mi experiencia te haya inspirado.
Un abrazo,
V


Responder
Alicia 2 febrero, 2017

Que gran verdad… Ademas de los retos que nos pone la vida, nosotros mismos nos ponemos retos como si no tuvieramos bastante.


Responder
vanesalorenzo 13 febrero, 2017

Hola Alicia,
Me alegra saber que te ha resultado inspirador este post.
Un abrazo,
V


Responder
Isabel 2 febrero, 2017

Gracias Vanesa, me acabo de topar con tu blog. “Cuéntame tu vida que me estarás contando la mia” esa es la magia de la conexión que tenemos los seres humanos, casi sin darnos cuenta.
No tengo tu libro, he estado en contacto con el yoga y leyendo el post veo la consciencia qdeue tienes de su significado, Me llega. Gracias


Responder
vanesalorenzo 3 febrero, 2017

Hola Isabel,
Bienvenida al blog y gracias por tu bonito comentario.
Namaste.
V


Responder
Eva Gonzalo 3 febrero, 2017

Hola Vanesa! Qué bonito este post! Qué honesto, sincero y verdadero. Creo que muchas de nosotras nos vemos reflejadas en tus palabras. Yo, personalmente me veo totalmente reflejada. En mi caso, he sido bailarina profesional muchos años y quitarme el nivel de autoexigencia exagerado….. me cuesta… pero estoy en ello. Ser exigente de un modo saludable es maravilloso porque te da un empuje muy positivo para salir adelante de las dificultades y superarte a tí mismo pero es muy delgada la línea que lo pasa al otro lado. En ello estamos, no? Jajajajaja en busca del equilibrio que nos haga vivir una vida más plena y en calma. Gracias por tu labor!! Mil besos!


Responder
vanesalorenzo 13 febrero, 2017

Hola Eva,
Qué maravilla haber sido bailarina profesional.
Ahí estamos, sí, jejeje, en plena búsqueda del equilibrio sobre esa línea.
¡Suerte!
Un abrazo,
V


Responder
Vanesa P 3 febrero, 2017

Hola Vanesa!M encanta ,tambien me siento muy identificada.Siempre intento dedicar esos 20min diarios q tan bien me sientan y tan dificil es conseguirlos.animo,un saludo


Responder
vanesalorenzo 8 febrero, 2017

Hola tocaya,
Me alegro de que te haya gustado el post.
Un abrazo y ánimos para mantener esos minutos diarios,
V


Responder
Olga G 4 febrero, 2017

Buenos días !! Y Muchas gracias, sabias palabras , ditia yo de un alma anciana…. jajajaja…. empezado a leerte y me encantas !!! Muchas gracias y Saludos Vanesa.


Responder
vanesalorenzo 8 febrero, 2017

Hola Olga,
Bienvenida al blog. Espero que te guste lo que comparto en él.
Un abrazo,
V


Responder
Maria 4 febrero, 2017

Gracias vanessa


Responder
Lucía 4 febrero, 2017

Hola Vanesa,te sigo desde hace tiempo y me encanta cuando escribes sobre yoga,yo me siento así como cuentas en tu post muchas veces,cuando por trabajo,vacaciones o simplemente por cansancio no puedo ir a las clases. Pero que gusto da cuando vuelves a la esterilla y se para todo,te reencuentras contigo misma y le das a tu cuerpo lo que pedía ,y lo bien que te sientes después .
Un beso guapa


Responder
vanesalorenzo 13 febrero, 2017

Hola Lucía,
Gracias por seguir el blog y animarte a comentar.
Me alegra saber que te has sentido identificada con este post.
Un abrazo,
V


Responder
Pplaza 4 febrero, 2017

Si, te entiendo. Te descubrí aún más cuando compartiste tu vida con Puyol, ya le seguía y ahora que estoy en una etapa distinta a las anteriores, quiero de alguna manera incluir ese estilo de vida. Casi compro el libro el otro día, lo estuve ojeando. Llegará, seguro. Mientras, vuelvo a retomar rutinas de bienestar que se pierden con el frenesí del trabajo. Van y vienen pero siempre están porque sólo tú sabes que te sienta tan bien…
Un saludo!


Responder
vanesalorenzo 13 febrero, 2017

Hola,
Bienvenida al blog y gracias por tu inspirador comentario.
Pronto espero poder darte también la bienvenida a la lectura de mi libro.
Un abrazo,
V


Responder
annemarie 4 febrero, 2017

Me encanta todo lo que dices y estoy de acuerdo, pero uno se puede desconectar tan fácilmente porque la conexión es realmente con una simple esterilla, mas bien la conexión debería estar en la mente puesta en Dios, en lo Supremo o Superior, en lo Bueno, en lo verdaderamente importante, orar(meditar),no necesita esterilla, meditar, estar en constante conexión con Dios, con el corazón, es lo que proporciona el verdadero equilibrio,el que no se pierde nunca y que mantiene en tensión perfecta el cuerpo. Si tan fácilmente se pierde el foco es porque la raíz no es fuerte o no es la correcta. Una vida constante de oración o meditacion o conexión constante con Dios (llámese como quiera oración, meditacion…)en el quehacer diario(mientras andas, comes, haces los quehaceres diarios…) es el único camino para estar en perfecto equilibrio, no poner nuestra “confianza” en una “esterilla” o no buscar nuestro equilibrio en una “esterilla”. Es mi humilde opinión claro.
Un abrazo!


Responder
vanesalorenzo 22 febrero, 2017

Hola Annemarie,
Gracias por compartir tu opinión en abierto conmigo y el resto de esta comunidad que es como una pequeña familia.
Un abrazo,
V


Responder
Sofi 4 febrero, 2017

Hola Vanesa,
Me gustaria saber que marcas de ropa de yoga sueles usar.


Responder
vanesalorenzo 13 febrero, 2017

Hola Sofi,
Me gusta probar diferentes marcas. Mis últimas adquisiciones son de la marca ‘Ana Heart Yoga’, aunque también me gusta Aloyoga, Adidas…
Un abrazo,
V


Responder
Claudia 6 febrero, 2017

Hola Vanesa. me compre tu libro y realmente comencé a practicar cada una de las posturas son increíbles como debes conectarte con vos mismo para lograrlas y estar muy aquí y ahora . cuán recomiendas a la semana que práctica con tu libro . muchas gracias te felicito Claudia desde Argentina


Responder
vanesalorenzo 13 febrero, 2017

Hola Claudia,
Qué ilusión me hace darte la bienvenida, lectora desde Argentina.
La constancia es clave para avanzar en el camino hacia el bienestar que proporciona la práctica del yoga. Siempre es mejor poder dedicar unos minutos cada día, pero todo depende de tu disponibilidad, prioridades, etc.
Un abrazo,
V


Responder
SaRa 7 febrero, 2017

Hola Vanesa,

He empezado hace poco con el Yoga, tu libro lo explica super bien y ahí estoy dándole y leyendo muchos libros. Nos exigimos mucho, queremos llegar a todo y eso es imposible. No somos superwoman. Como bien dices, lo importante es el equilibrio, nos equivocamos, aprendemos y continuamos.
Un abrazo enorme


Responder
vanesalorenzo 8 febrero, 2017

Hola Sara,
Gracias por tus palabras. Aprecio mucho vuestro feedback sobre el blog y el libro, ver que os sentís identificadas con las experiencias que en ellos comparto.
Un abrazo,
V


Responder
Almudena 7 febrero, 2017

Vanesa quería felicitarte por tu libro, me encanta el enfoque que le has dado, tiene una imagen buenísima y sobre todo es muy claro. Me he quedado con ganas de saber más sobre tus pautas y conocimientos en la alimentación. En el libro hay una breve introducción, pero seria genial que pudieras compartir toda esa experiencia en un libro o a través del blog.
Incluso pensando en los más pequeños!!! Yo tengo tres hijos, te animo a vivir la experiencia!!! Con cada hijo es todavía si cabe mucho mejor!!!
Muchas gracias y felicidades!!!


Responder
vanesalorenzo 22 febrero, 2017

Hola Almudena,
Gracias por tus palabras y por seguir el blog.
Tomo buena nota de tu sugerencia para futuros post del blog.
Un abrazo,
V


Responder
Ingrid 8 febrero, 2017

Hola Vanesa,

Me podrías dar alguna instrucción para comprar una buena Yoga mat? Muchas gracias.

Un abrazo 🤗


Responder
vanesalorenzo 8 febrero, 2017

Hola Ingrid,
Algo muy importante a tener en cuenta es que proporcione buen agarre, tanto al suelo como en nuestras manos/pies, y que no sea demasiado elástico.
Suerte y un abrazo,
V


Responder
TrendyGirls10 8 febrero, 2017

Nosotras también somos muy exigentes con nosotras mismas, ánimo!
Besos


Responder
vanesalorenzo 13 febrero, 2017

Hola chicas,
Gracias por vuestros bonitos comentarios.
Un abrazo,
V


Responder
Montse Sabadell 9 febrero, 2017

Hola Vanesa,
Sempre m’agrada llegir-te, trobo les teves reflexions coherents, naturals i molt acertades.
I avui, des de un impuls natural, decideixo escriure’t només per dir-te que em sento completament identificada i molt d’acord amb el què dius sempre i en especial en aquesta última entrada al blog.
Agraïda i contenta sempre de seguir-te,
Montse


Responder
vanesalorenzo 13 febrero, 2017

Hola Montse,
Moltes gràcies per les teves boniques paraules.
Espero seguir llegint els teus comentaris.
Abraçada,
V


Responder
Lucía 10 febrero, 2017

Hola Vanesa,
Te sigo en Instagram desde hace tiempo.
Me gustaría recibir tus post. Comparto tu filosofía de vida sana, y me gusta mucho la energía positiva que transmites 😉
Gracias por tus sabios consejos!
Un besote


Responder
vanesalorenzo 13 febrero, 2017

Hola Lucía,
Muchas gracias por animarte a comentar en el blog y las bonitas palabras que me dedicas.
Un abrazo,
V


Responder
SARA 10 febrero, 2017

Hola,

Una pregunta, ¿cuanto tiempo es lo ideal para hacer yoga a la semana? Yo hago de lunes a jueves, el viernes voy a pilates 1h, entre 30-40 minutos.

Gracias!!!!


Responder
vanesalorenzo 13 febrero, 2017

Hola Sara,
Me atrevo a decir que no hay un tiempo “ideal”. Dependerá del tiempo que puedas dedicarle y el que sientas que tu cuerpo necesita.
Un abrazo,
V


Responder
Esther 15 marzo, 2017

Me encanta tu blog, he empezado a leer tu libro y hablas de la importancia de tener una buena esterilla de Yoga para practicarlo, dónde la compras? A parte de la adherencia, qué grosor es el recomendado?

Muchas gracias!!


Responder
vanesalorenzo 29 marzo, 2017

Hola Esther,
Gracias por seguir el blog.
Siento no poder ayudarte con la marca de mi esterilla, ya que la compré en Nueva York. Lo importante es la adherencia, respecto al grosor no hay ninguno recomendado. Es más bien una cuestión de gustos, por ejemplo a mí no me gusta que sean muy gruesas. Déjate guiar por tu intuición y una buena adherencia.
Un abrazo y suerte,
V


Responder
Cris 12 abril, 2017

Me encanta tu manera de compartir tus experiencias 😀 besitos,Namaste


Responder
vanesalorenzo 12 abril, 2017

Hola Cris,
Gracias por tus palabras.
Un abrazo,
V


Responder
Noelia Pascual 25 agosto, 2017

Hola Vanesa ya llevaba tiempo en querer comentar en tu blog…pero siempre por tienpo lo dejaba..ayer me asuste mucho me dio un ataque de ansiedad y me llavaron al medico y hoy estoy descansando…creo q ur mi cuerpo me ha dado un toque espero que pueda relajarme de una vez!! gracias por tus palabras y tu dedicacion en este blog. Mil gracias💋


Responder
Alexandra 12 septiembre, 2017

Hola Vanesa,
Hace poquito que he empezado a practicar yoga, tengo una lesión en la cadera que no me permite mucho pero como dices en tu post soy una persona extremadamente autoexigente y no me permito estar en el sofá como una persona enferma…creo que gracias a eso voy saliendo adelante. He empezado a seguirte, me encantas, me transimtes paz y espero así llegar a esa luz que necesitamos todos. Soy muy exigente conmigo tanto que no se pensar en mi de manera saludable.. espero que cambiando estos hábitos consiga mejorar conmigo misma.
Un saludo


Responder
vanesalorenzo 29 septiembre, 2017

Hola Alexandra,
Bienvenida al blog, muchas gracias por las palabras que me dedicas.
Espero que te recuperes pronto de la lesión, pero, sobre todo, ten paciencia. Escucha a tu cuerpo y no lo fuerzes, estoy segura de que con benevolencia conseguirás una mejor recuperación.
Un abrazo,
V


Responder
Miriam 17 noviembre, 2017

Hola Vanesa, me topé con tu blog por casualidad, buscando información sobre hipopresivos, y al empezar a descubrir poco a poco, me has entusiasmado hasta el punto de ir corriendo a por tu libro, y aún no he tenido tiempo de comenzar con el yoga. Tu filosofía y tus palabras son inspiradoras. Gracias por compartir tus experiencias, sentía que podría haber escrito yo esas palabras, la autoexigencia, el fustigarse… Deberíamos perdonarnos un poquito de vez en cuando.
Un fuerte abrazo.


Responder
vanesalorenzo 20 noviembre, 2017

Hola Miriam,
Qué bonitas palabras me encuentro para empezar la semana. Espero que pronto encuentres el momento para adentrarte en el yoga y descubras todo el bien que puede hacernos, no sólo a nivel físico también mental.
Un abrazo fuerte,
V


Responder
Adriana 18 marzo, 2018

Muchas gracias por este post Vanesa. Llevo tiempo queriendo escribir un blog porque siento que tengo mucho que aportar por mis experiencias vividas a través de otro deporte, pero mi miedo al fracaso me paralizan y tu sinceridad con este post me dan ese empujón que necesitaba. GRACIAS


Responder
vanesalorenzo 25 abril, 2018

Hola Adriana,
Gracias a ti por tu comentario, me hace feliz saber que a través de este blog has encontrado la inspiración para crear el tuyo propio.
Mucha suerte!
Un abrazo,
V


Responder
María 13 septiembre, 2018

Estimada Vanesa,

Esta mañana descubrí tu blog y me quedé enganchada con las entradas tan interesantes e inspiradoras, a la vez que me fustigaba por estar “perdiendo el tiempo” y retrasar las tareas que tenía pendientes.

Soy española pero vivo en el extranjero en una profesión muy competitiva, tratando de hacer méritos para regresar a casa con el mejor currículum posible. Todo ello implica un nivel de autoexigencia altísimo, de disciplina, de renuncias, con el objetivo de lograr las metas lo antes posible y compensar el estar tan lejos de mi gente.

La lectura de tu reflexión al final del día me ha hecho recordar que la pausa de hoy fue absolutamente necesaria. El mundo no para de girar porque nosotras bajemos la guardia unas horas, porque nos dediquemos tiempo, porque, simplemente, nos detengamos a respirar.

Gracias de corazón.

Namasté.


Responder
vanesalorenzo 20 septiembre, 2018

Hola María,
Qué alegría que sigas mis redes.
Vivimos en un mundo que nos aleja de la calma y la paz que muchas veces nuestro cuerpo pide a gritos. Es necesario escucharlo y atender a nuestro cuerpo y mente desde el cariño. No te fustigues, todos hacemos lo que podemos. Muchas veces, cuando me doy cuenta de que pierdo mi disciplina en mi práctica y me dejo llevar por el estrés, me recuerdo: “Date las gracias porque tu cuerpo te responde. Respira y observa cómo estás para poder parar”.
Mucha suerte en todo y mucha fuerza y calma mental.
Un abrazo,
V


Responder
Mi peor enemiga Desde que ha empezado el año no he podido practicar yoga tantas veces como me gustaría por semana. Los compromisos laborales y los nuevos proyectos cada vez llenan más mi agenda y me está constado horrores no restar de ahí la porción de tiempo que me corresponde para cuidarme. Qué competitiva es nuestra sociedad, ¿verdad? […] http://www.vanesalorenzo.com/2017/02/mi-peor-enemiga/ Desde que ha empezado el año no he podido practicar yoga tantas veces como me gustaría por semana. Los compromisos... http://tinyurl.com/zamg82b http://www.vanesalorenzo.com/2017/02/mi-peor-enemiga/