Galápagos, las Islas Encantadas

28 JUNIO 2019

Galápagos es uno de los lugares más bonitos que he visto nunca, y eso que mi profesión me ha llevado a viajar por todo el planeta.

Cuando uno viaja a la naturaleza en estado puro suele tener la sensación de estar en otro planeta. Eso es lo que me ha sucedido en Galápagos, y pienso: qué pena. No reconocemos nuestro propio planeta en su versión más virgen porque estamos acostumbrados a ver y convivir con lo que hemos hecho de él. Es como si nos hubiéramos convertido en una plaga que se destruye a sí misma, un sinsentido.

Vanesa Lorenzo | Galapagos Islas Encantadas Guia de Viaje

El respeto por la naturaleza que se respira en Galápagos es impresionante. Las islas son parque nacional y Patrimonio Natural de la Humanidad, por eso las visitas y el tráfico marítimo están muy restringidos y debe acompañarte un guía en todo momento. El aviso nada más llegar es muy claro: la experiencia como turista es de observador (o, yo diría, de admirador), no puedes tocar ningún animal y debes mantener una distancia mínima de 2m con ellos para no alterar su ecosistema.

Cada isla es un volcán que salió del fondo del mar hasta aparecer en la superficie. En su origen eran mantos de lava en los que no habitaban fauna ni flora, pero con el paso de miles de años y por causas naturales como inundaciones, tormentas y movimientos sísmicos con desprendimientos de tierra en los que la vegetación y los animales se veían arrastrados al océano, más lo que el ser humano ha traído, diferentes formas de vida llegaron a este archipiélago desde el continente. Todas las especies que lo hicieron por causas naturales tuvieron que adaptarse a un medio inhóspito para sobrevivir.

Esto es lo que hace de este lugar un ecosistema único y un foco de estudio de la evolución de las especies, siendo Darwin el primero que emprendió esta investigación. Es alucinante el hecho de que haya más reptiles que mamíferos, cuando lo normal es lo contrario, o poder ver especies endémicas como las iguanas negras que aprendieron a nadar para buscar su comida y acabaron alimentándose de algas, que era el único alimento que encontraron al llegar.

Estos leones marinos llegaron originalmente desde California. Al adaptarse a Galápagos, han acabado siendo más pequeños y genéticamente diferentes de los continentales.

Las dos islas que me robaron el corazón fueron Isla Santiago e Isla Bartolomé. Pisar el manto de lava de Isla Santiago fue una experiencia alucinante. El paisaje es el cuadro de arte abstracto más bonito que he visto nunca y descubrí cómo en esta isla joven ya empezaba a brotar la vida en forma de diminutos tallos verdes entre las grietas de lava.

 

Aunque mis sentidos estaban a flor de piel, el no poder moverme libremente por las islas ha hecho que me vuelva con la sensación de no haber disfrutado al completo de la experiencia. Además me encontraba muchas veces ante el dilema de inmortalizar los paisajes y el momento u olvidarme de la cámara y sólo observar y sentir. Así que me queda pendiente volver a Galápagos, espero que con mis hijas un poquito más mayores, para poder disfrutar con más tiempo y en familia de esta experiencia tan maravillosa.

Me gustaría acabar con una reflexión que me he traído de este viaje y que, aunque hayan pasado ya semanas, mantengo muy viva:

He vuelto con una sensación de pérdida muy grande al regresar a mi urbe, que aglutina cemento y polución, y darme cuenta de que he mirado absorta esos parajes del Pacífico como algo extraordinario. Imaginaos que todavía conserváramos el 80% del planeta como era en sus orígenes. Seríamos tan distintos…

Observar la belleza y la grandeza de la naturaleza te deja sin palabras y sólo te queda conectar con tu instinto natural que florece sin buscarlo porque está claro que formamos parte de ella. Nos queda tanto que aprender de la naturaleza… o quizá tan sólo volver a conectar.

V.


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Cristina 28 junio, 2019

Me encanta Vanesa como has relatado el que parecenuno de los viajes mas bonitos que se puedan hacer. Precioso el relato, impresionante fotografia, y reflexion profunda con la que estoy de acuerdo.En que hemos convertido el planeta! Vkvo en barcelona y reconozco que nuestro clima, playas…todo muy bonito, pero tenhonla sensacion de estar cada dia menos conectada con mi alrededor… un sinsentido de consumo, asfalto, no se explicarlo, ojala volvieramos mas a nuestros origenes, donde hay tiempo para contemplar el mar, donde todo va s un ritmo mas lento, más acorde a nuestra naturaleza. Un abrazo! NAMASTE


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Esteff 28 junio, 2019

Muchísimas gracias por compartir,me encanta ver a Simón con las gallinas y verte tan feliz en tu huerto,gracias !


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Begoña 28 junio, 2019

Qué afortunada,!!! Gracias por compartir esas preciosas imágenes y tus sentimientos. Pienso lo mismo, una gran pena o que hacemos con el planeta. Para reflexionar. 😘


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Teresa Arnau Nogués 28 junio, 2019

Unas preciosas palabras que invitan a una profunda reflexión, acompañadas de unas bellísimas fotografías en su máximo esplendor. Muchas gracias Vanesa, por compartir.
Un abrazo my grande,
Teresa


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Galápagos, las Islas Encantadas Galápagos es uno de los lugares más bonitos que he visto nunca, y eso que mi profesión me ha llevado a viajar por todo el planeta. Cuando uno viaja a la naturaleza en estado puro suele tener la sensación de estar en otro planeta. Eso es lo que me ha sucedido en Galápagos, y pienso: […] http://www.vanesalorenzo.com/2019/06/galapagos-las-islas-encantadas/ Galápagos es uno de los lugares más bonitos que he visto nunca, y eso que mi profesión me ha llevado a viajar por... http://tinyurl.com/y2plkqde http://www.vanesalorenzo.com/2019/06/galapagos-las-islas-encantadas/

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